Final del «Prologue»

Que raros somos los viajeros,
VIAJAR necesitamos,
COMENZAR pedimos,
TERMINAR queremos.

Amanecí en medio de viñeros y sol resplandeciente. El día anterior deje Narbonne y se me presentaba el día como uno de los puntos clave. Estaba a menos de diez kilómetros para entrar a Catalunya Nord, lugar francamente familiar. No solo he viajado por estas tierras en vehículos a motor como coche y Rebeka (mi moto) sino que se me presentaba como la segunda vez que lo hacía en bicicleta. La sensación de estar ya en un lugar donde ya has estado es sin duda alguna la más rara de todas. El apetito de visitar los sitios se esfuman, ya los has visto antes. Las ganas de estar más días se van. Solo tienes una cosa en mente y es regresar.

_DSC5516.ARWEntre a Catalunya Nord por la pequeña franja de tierra que hay entre el estanque de Leucate y nuestro hermoso mar mediterráneo. Me encanta esta parte de Francia. Puedes ver las puntiagudas montañas blancas del pirineo reflejadas en el agua calma del estanque. Nada más que decir, es el mejor lugar del día para Pupas y sobre todo para mí. Toda esa zona es llana, como una tabla de planchar, hasta llegar a Argeles sur mer ¡Aquí empieza el plato fuerte del día!

Pirineos, pirineos, pirineos, pirineos… podría dedicarles una vida a ellos y no la malgastaría sin lugar a dudas. Son una maravilla de la naturaleza y las civilizaciones que han crecido bajo su sombra han aprendido a ser tan maravillosas y hermosas como ellos. Pero entre todas ellas, tal vez y solo tal vez una destaca por su fortaleza. Es bella y temible como sus subidas y bajadas. Estoy hablando de Collioure. Es un lugar hermoso donde siempre me equivoco. Ya me pasó en mi regreso del Camino de Santiago y me volvió a pasar por un vago recuerdo obviamente erróneo. Sé que llegar al pueblo es una temible e increíble bajada hasta el nivel del mar seguido de otra temible e increíble subida. Eso lo sabía por eso mi mente fallo y me volví a casi meter en la carretera solo para vehículos a motor. Tenía dos opciones, continuar por la D86 cambiando de montaña por una más interior y más alta, o retroceder y cruzar Collioure. Elegí la opción B y cruce este magnífico pueblo y continúe por la costa como lo planificado. Prefiero hacer desniveles de 0 a 300 o 500 metros que un atajo a vete tú a saber que altura tiene esa montaña… ¡como mínimo el doble! Y sin conocimiento de cuantas montañas son…

Vuelta al sube y baja, o como un barcelonista diría: al tiqui-taca de las_DSC5508.ARW montañas, llegue después de dos horillas a la frontera. Estaba más feliz que la última vez. Siento que se acaba pero la hazaña conseguida me hace saltar de alegría. Bueno, saltar no que se me cae Pupas. Después de saludar a una familia de franceses aposentados en la señal que pone FRANCE rodeado de estrellitas y fondo azul conocí a Ilona. Llego al minuto de yo llegar y como no, tuve la necesidad de hablarle. Es algo instintivo, tú ves a alguien en bicicleta y grandes maletas y automáticamente pasas de ver a personas que forman parte del paisaje del viaje a un compañero que como tú estas viajando. Para hacer una idea es como si estuvieses en un museo mirando cuadros, no eres el único que está ahí mirando cuadros, pero tu intensidad con las que los miras convierten al resto de las personas que están en el mismo museo en solo personajes de los cuadros (aunque estén haciendo lo mismo que tú) entonces tropiezas con otra persona que está mirando los cuadros con la misma intensidad que tú y es cuando puedes hablar de tú a tú. No hay diferencias, estáis en la misma sintonía por eso los demás que miran los cuadros no te pueden entender pero esa persona sí. Es lo que pasa cuando ves a otro viajero con grandes maletas cargadas de sueños. Me encontraba en medio de viajeros, pero la familia francesa que pasaban un ratillo descansado después de un pequeño viaje en coche no estaban en sintonía con nosotros. Ahora que lo pienso me sabe mal haberlos ignorado, enseguida se fueron. Pero la conversación con ella sobre su viaje era de lo más interesante. Me alegra mucho haberme cruzado, aunque sea solo un par de minutitos, con personas como Ilona, Flo, Paul o Gili en mi viaje y poder hablar al mismo nivel de entendimiento. Ilona, si lees esto quiero desearte mucha suerte en tu viaje a Croacia y que más decir que soy terriblemente fan de las mujeres que cogen sus maletas y deciden perseguir sus sueños solas. Sois realmente las que equilibráis la balanza de la igualdad.

_DSC5522.ARWVuelta a la ruta y entrada real a mi tierra. Me sentía feliz, más feliz que nunca. Tan feliz que no encontrar un lugar donde pasar noche me daba igual. Llegar a las tiendas o paradas a los bares a cargar mis botellas de agua y poder hablar catalán me hacía sentir bien y raro al mismo tiempo. Un me siento como en casa pero ya no soy el mismo, o algo parecido. Cruce Girona el uno de mayo donde pude ver que tenían montada ese fin de semana la feria del cicloturismo. Ni anillo al dedo pensé yo, pero no la encontré y las ganas de llegar al terreno de mis yayos y ver a mi familia hicieron que pasara del tema.

_DSC5523.ARWDebo denunciar una cosa. Antes teníamos la N-II donde podíamos viajar todos y llegar a Francia sin problemas con cualquier vehículo. Ahora tenemos la A2 que está muy bien, lo reconozco, necesitamos la A2 para mejorar el tráfico y quitarnos tantos puntos negros como la nacional tenía por esas zonas. Pero se están olvidando del resto de personas que viajamos en bicicleta o están trabajando con tractores o van en ciclomotor. Deberían hacer un carril lateral o algo más fácil y seguro para todos.

Llegue al terreno donde pude abrazar a mis padres y mi yayo. Todo genial y una alegría infinita. Para mí, los 56 kilómetros restantes eran como el paseo a casa. Ni viaje ni nada. Debe de ser la misma sensación que debe de sentir cualquier corredor del tour de Francia al llegar a la etapa de los campos elíseos. Esta parte ya está todo el pescado vendido, nadie ni pincha ni corta. Solo queda disfrutar de lo ocurrido y vivir el momento. Así me sentía. La subida de la carretera a Dosrius me cruce con Albert y su monto que daban vueltas a ver si me veían. Aproveche para que me grabara con la cámara y así poder hacer un pequeño reportaje o algo. Después grabe “on board” la bajada y en la recta del Parral pare. Los tenía a casi todos esperándome en la entrada del restaurante donde trabaja mi hermana. Momento inolvidable donde me emocione al ver que mis padres habían acercado a mi yaya que también quería estar presente en ese momento.

Soy un hombre afortunado. Tengo el valor de perseguir mis sueños pero _DSC5524.ARWlo mejor de mi vida no es solo eso. He sabido elegir a las mejores personas del mundo para convertirlas en mis amigos y la suerte de nacer en una familia que me han enseñado lo que es la ética, el trabajo duro y el valor de las cosas. La suerte de tener a los mejores padres del mundo, no sería yo si no fuese por ellos.

La llegada a casa después de la comilona fue tremenda. Lo reconozco, tuve que bajarme de la bici por tercera vez en este viaje… ¡pero solo por 5 metros!

Por fin presente a Pupas mi casa. Por fin, estaba yo en casa.

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PD: Hacer un resumen de 53 días viajando por Europa es algo complicado. No es tan simple como decir que fueron 53 días, 3.300 kilómetros y 200 horas pedaleando. No. En un solo día pasan mil cosas y precisamente son esas cosas las que marcan el viaje. 3.300 kilómetros no significan nada pues en tres mil puede que no haya pasado nada interesante y en un par de metros haya pasado algo que te cambie la vida. Y doscientas horas pedaleando lo puedes hacer en el GYM. Solo son números, no historias y son las historias las que marcan y hacen importante un viaje. Son las personas con las que se han cruzado en mi camino las que me han dado algo en lo que contar. Sois vosotros, mis lectores los que creáis el blog y haceis que la historia continúe. Todos formamos parte de este viaje que ha llegado a su fin.abrazo

GRACIAS por haber participado en él.

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2 Respuestas a “Final del «Prologue»”

  1. Carmen

    Soy Carmen, la chica de Pedro, tu excompañero de trabajo en Dublin, los sevillanos. Te he seguido en cada uno de tus post, y me he emocionado en cada uno de ellos. Sabía que conseguirías llegar a la meta y cumplir tus objetivos. Eres una persona de grandes sentimientos y con una energía que conseguirás todo lo que te propongas. Enhorabuena por cumplir tu sueño y gracias por compartirlo con nosotros. Ahora a disfrutar de la familia que también es otro tesoro de la vida. Besos y animo para tu próxima aventura. Tu seguidora Sevillana.

    • Manel Autor de la publicación

      Gracias Carmen, para mi es un honor saber que me seguís 🙂 recuerdos a Pedro y nos vemos pronto que tengo que subir a Dublin dentro de poco, ya os avisare 🙂

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