El inicio esperado

Después de una semana de ruta con el coche por el norte de Irlanda, ha llegado el momento de comenzar. Tanto tiempo avisando por el blog, Facebook, Twitter, etc… hace de esta nueva aventura algo especial. Hasta la fecha mis aventuras eran para unos pocos, pero ahora la fanpage del Facebook ha aumentado considerablemente junto a las visitas del blog ¡ya no soy tan anónimo como antes! Así que espero cumplir y daros el cariño que recibo de vosotros.

Inicio de la aventura

El martes me levanto temprano, con la intención de estar en el taller a las 10 para despedirme de mis excompañeros, pero montar el equipaje me costó más de lo esperado. Al final salgo de casa a las 11 y pico, desmontando la puerta de entrada a la casa porque mi querida Pupas ha engordado considerablemente.

Mis compis del curro :)

Mis compis del curro 🙂

Nada más salir se sale la cadena… y al comenzar a pedalear ¡no soy capaz de ir en línea recta! ¡Cojones! ¿Así quiero dar la vuelta al mundo? Poco a poco y a base de mucha fe en mí, consigo avanzar hasta llegar a mi antiguo trabajo. Les doy una sorpresa a casi todos, pues faltaron algunos a los que me habría encantado despedirme.

Salgo de allí casi a la una del mediodía, pienso que no voy a poder hacer muchos kilómetros pero el día es perfecto para comenzar el Prologue around.blue. No hace viento y tengo el solecito todo el camino. Sí, el sol de Irlanda no quema ni calienta pero si consigues verlo te sentirás el hombre más afortunado del mundo.

Consigo llegar a Termonfeckin y me acogen una encantadora familia. Monto mi tienda de campaña en sus terrenos e incluso me dejan usar la ducha. Menudo regalo de primer día.

_DSC3752.ARWAl día siguiente comienza con viento gélido y lluvia racheada, así durante dos horas. Visito Dundalk y me preparo para entrar en Irlanda del norte. El día se va haciendo largo y me siento cansado. Busco un lugar donde acampar pero aquí cerca de Newry no tengo suerte. Así que encuentro una entrada a un bosque que promete ser acogedor. No me lo pienso dos veces. Se que debería haber previsto esto y haber acampado con agua abundante pero no tenía mucho tiempo, ni ganas ni energía. Consigo entrar al bosque saltando un pequeño trozo de varanda de madera rota, ¡ay que ver como pesa la jodía! Consigo acampar entre unos arboles enormes y bellos, creo que de los lugares más mágicos donde haya conseguido acampar.

La noche se la pasa lloviendo, así me regala este mágico lugar mi ausencia de agua. Lo primero que hago al salir de la tienda (obviamente fue involuntario) fue mojarme los pies, es decir, los zapatos, es más ¡el cubrebotas también!

Con los pies encharcados intento avanzar por la costa, pero al llegar a Warrenpoint me encuentro un buen hombre que me dice: If you go to Kilkeel you will kill yourself! (si vas a Kilkeel ¡te matarás!) así que pensando que es un exagerado intento ir por el camino de la costa… tal vez debería prestar más atención a los hombres mayores…

Decido dar media vuelta, lo que me encontré al llegar a la costa fue un viento que casi me tira dos veces y las olas abrazando la carretera. Vuelvo a Newry, esto hace que haya tirado casi 20km de la ruta pero en el interior el viento es menor… o eso espero.

Entre duendes y hadas

Entre duendes y hadas

El tercer día ha sido jodido, lluvia durante todo el dia y un frío de cuidado, si me pongo malo no me extrañaría. He avanzado poco pero algo es algo. Consigo poner la tienda en un campo de cultivo con el permiso del dueño. Me toca tender la ropa en el interior de la tienda e intentar secar todo con el fogón… ¡la verdad es que funciona! Así que ropa seca y a dormir.

De lo malo se aprende y de lo bueno se disfruta, así me sentí el viernes al despertar,

Secando la ropa.

Secando la ropa.

hasta que vi mi tienda y el resto de terreno donde me hallaba congelado. Decidí no llegar a Belfast y esperar que calentara el día. No podía ser mejor, día brillante y soleado… aunque el sol de Irlanda no caliente… Visito Downpatrick, ciudad donde se encuentra la catedral de San Patricio. Al parecer tengo la tendencia de seguir los caminos religiosos… ¡ni que yo lo fuese!

Después de conseguir internet salgo dirección Killyleagh. Otro pueblo que recomiendo. Tiene un castillo muy bien conservado y puedes seguir una ruta ciclista bastante interesante hacía Comber, lugar donde pasé la noche. ¡Gracias Garth por dejarme dormir en tus terrenos y regalarme media docena de huevos!

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¡Un saludo desde Belfast!

Y gracias por leerme 🙂

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