El canal de los dos mares

«Los caminos del mundo se crearon hace miles de millones de años. No son creación del hombre. Fueron creados mucho antes de que el ser humano llegase al planeta y lo conquistara todo, incluso los caminos. Bajo la teoría de la evolución, aplicable a todo, el ser humano modifico los caminos. Primero con piedra… después con asfalto. Pero la ambición del hombre no tiene límites ¿Por qué solo podemos viajar por tierra con vehículos con ruedas? ¿Por qué los barcos no pueden viajar por el continente? Y así, bajo la máxima ambición del hombre, nació un nuevo tipo de camino. Lo llamarón canal y con él, el sueño de un barco navegando por el continente se hizo realidad…»

 

Deje La Rochelle ese mismo día. La carretera a Burdeos  era complicada, básicamente, estaba gobernada por la autopista por lo que yo no podía circular allí. Decidí seguir el consejo de la mujer de la oficina de turismo: sigue la Velodyssey hasta Royan, cruza el estrecho con un ferry y llega a Burdeos por el lado sur. Y eso fue lo que hice.

_DSC5340.ARWEn principio parecía algo fácil. La Velodyssey, en teoría, es la autopista europea del ciclismo. Debe de ser lo más llano posible y caminos lo mejor conservados ya que muchos viajan con bicicletas de carretera y algunos con grandes maletas… pero de la teoría a la práctica hay un trecho. Es comprensible que haya tramos de intercepción en los que circules con otros vehículos… pero que los caminos estén llenos de piedras y bacheados… Yo no podía sufrir más por mi pobre Pupas. Sabía en qué condiciones se encontraba mi amada montura y lo que sufría por cada bache y piedra que tenía que superar. Un radio roto y los rodamientos de la dirección completamente jodidos. Pero debo reconocer una cosa, mi enfado con el camino provenía del sufrimiento de Pupas pues… ¡yo estaba disfrutando como un niño chico!

La Velodyssey me dio una cosa buena, conocer a Gili y su familia. He conocido a muchos personajes por el mundo pero él tiene una familia fantástica. Obviamente no pondré tú foto por respeto a los niños, pero diré que el pequeño de 7 años es capaz de hacer 50/60 kilómetros diarios… el mayor de mis respetos a todos, llegaréis lejos. Pero los deje en Royan, me habría encantado charlar un tiempo más pero yo en este tramo del viaje tengo prisa.

La prisa es algo negativo para cualquier viaje, te hace perder cosas, cosas _DSC5334.ARWimportantes. Pero un mensaje de mi padre me decía que debía estar lo más cerca posible el fin de semana ¡una buena oportunidad para poderlos ver!

Yo sabía que necesitaba parar y reparar, como mínimo el radio. Pero también sé que si el camino no es muy malo esa misma rueda tal como estaba podría aguantar todo el viaje. Así, sin darle más vueltas, decidí continuar hasta ver lo que pasaba. Eso y el hecho que cuando decidí parar en Lesparre el mecánico, consejo por Jos, no tenía los repuestos necesarios para Pupas.

Llegue a Burdeos, y fui en busca de información en la oficina del turismo. Era algo que me dijo una mujer hace ya un tiempo en el ferry que me llevaba a Holanda, “hay un canal, que cruza Francia y puedes ir en barco desde el mediterráneo al atlántico. Es el canal du midi.” Bien, explicare un poco la historia y los nombres de “los canales”, pues no es  un canal, sino dos.

“El canal del Mediodía (canal du Midi en francés, canal del Miègjorn en occitano) es una vía navegable de Francia que une el río Garona en Toulouse con el mar Mediterráneo. Forma junto al canal lateral del Garona (que une Toulouse y Burdeos) el llamado canal de los dos Mares que comunica por vía fluvial el Atlántico al Mediterráneo.” Texto sacado de Wikipedia.

Canal du Midi fue creado por el barón Pierre-Paul Riquet que convenció al rey francés Luís XIV en la necesidad de conectar el mediterráneo con el atlántico. Lo consiguió diseñando dos canales con pendientes opuestas que se conectasen en Toulouse. El canal du Midi fue el primero y se inauguró en el ya lejano 1681dc… sin duda toda una odisea para la época.

Canal de Garonne o canal lateral de Garonne es la prolongación del famoso canal du Midi desde Toulouse hasta Burdeos (desemboca unos 54km antes de llegar a la ciudad). Su construcción tardía (siglo XIX) hizo que pronto se viese superado por su gran rival: el ferrocarril. Actualmente sus 193 kilómetros sirven para barcos de recreo.

_DSC5368.ARWInformación conseguida, salí de Burdeos en busca del canal… bueno, de la pista cicloturista que se han recreado para poder seguir el canal. Me emocione al verlo, nada que ver con la Velodyssey. Asfaltado y pista de 2,5m de ancho. Pupas también estaba contenta del nuevo recorrido. Si si, no penséis mal, Pupas tiene personalidad propia, si el camino no le gusta se queja, y si no le gusta nada se rompe y decide no continuar. Así que al ver la “voie verte” que recorre alrededor del canal supe de inmediato que iría muchísimo más rápido. Lo malo, por así decirlo, es que este súper-camino para bicicletas se termina al poco de pasar Toulouse convirtiendo “el canal de los dos mares” realmente en lo que son, dos canales distintos.

_DSC5410.ARWAsí que quede con mis padres para el domingo vernos en Toulouse, ciudad realmente importante en esta etapa del viaje. Pude visitar tranquilamente la ciudad con ellos. Visitamos el capitolio, la Basílica de St. Semin y la catedral de St. Elienne entre otras cosas. Pero el día se torció mientras reparábamos el asiento que lo rompí el día anterior. Bueno, quien dice reparar dice remplazar. Empezó a llover como no ha llovido en todo el viaje. Rápidamente se convirtió en el diluvio universal y nos vimos obligados a refugiarnos en un bar. Al ver que las horas pasan y la lluvia no cesa, decidí que era mejor empezar a buscar lugar donde dormir, obviamente fuera de la ciudad donde me dejen poner la tienda.

Vuelta a la soledad, esta ciudad que marca el cambio de canal, pase del canal de Garonne al canal du Midi, también tuvo el cambio total y radical de suerte. Mientras el canal de Garonne solo rompí el sillín (y se puede entender que el sillín se rompiera después de diez mil kilómetros conmigo y más de un año durmiendo en la calle) no tuve mayores problemas que los simples ajustes a los frenos. El canal du Midi fue justo lo contrario. El tiempo cambio. El camino paso de asfalto de 2,5m de ancho a camino de tierra embarrado y bacheado de en ocasiones un palmo, típico camino a pie._DSC5473.ARW

Me acogieron en Castelnaudary donde me sentí como uno más en la familia. Pero una mala decisión en la escalera hizo que rompiese el segundo radio de la rueda trasera. 41 kilómetros hice para llegar al Decatlón de Carcassone y poder reparar la rueda gracias a Stephen que me presto las herramientas necesarias.

Una vez reparada la rueda, puesto un tornillo en el trasportín y felicitado a mi madre por su cumpleaños volví a la ruta “oficial”. Y volvía estar en pésimas condiciones. Pupas temblaba constantemente pero yo, por mi afición a la montaña, me lo volvía a pasar genial… tal vez debería haber sido más cuidadoso… pero el destino tiene sus cosas y el soporte se dobló en un lugar a la mano de dios. Ya era tarde, y decidí que lo mejor era buscar un lugar donde pasar noche y poder reparar a Pupas… otra vez.

El destino es caprichoso y pude conocer a Michelle y a sus amigos que _DSC5484.ARWveranean en Fonz. Después de pasar uno de los mejores días, volví a la ruta, pero esta vez por carretera. Quedan pocos kilómetros a Narbonne y no quería por nada del mundo continuar teniendo más problemas.

Conocí un francés que estaba haciendo una vuelta a Francia. Curioso es ver como el viaje unifica las personas aunque no las entiendas, él me acompaño durante unas horas hasta que nuestras rutas se separaron. Al igual que pasó con Paul en el camino antes de Castelnaudary, conocer personas que comparten la misma afición conlleva a tener una gran amistad durante el tiempo que tus caminos se unen. Y aunque sabes lo difícil que es que te los vuelvas a encontrar en el momento de la separación, se convierten en personajes importantes en la historia del viaje. Personajes que durante un momento hicieron que tu viaje no fuese solo.

Y solo otra vez, llegue a Narbonne. Ciudad preciosa con su castillo y casco antiguo. Pero llegue tarde y una ciudad nunca es el mejor lugar donde poner tu tienda. Así que la abandone al nada más llegar… una pena pero necesaria elección._DSC5497.ARW

Esta fue mi experiencia en el mítico canal de los dos mares. Un canal que a pesar de que él no cambia, los senderos que lo acompañan sí que lo hacen. Caminos diferentes, como la noche y el día… como el Garonne y el Midi.

¡Gracias a todos por leerme! La próxima entrega será ya la última de este Prologue around.blue.

¡¡Un saludo amigos!!

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3 Respuestas a “El canal de los dos mares”

  1. flo

    Sa ma fait plaisir d’avoir partagé un morceau de route avec toi ! Je te souhaite beaucoup de chance, de courage, des rencontres magnifiques et de beau paysages!

  2. magdalena

    Hola Manel por fin te puedo escribir, ya estaba mas liada que un gato en un garaje. Ahora no estoy,muy espirada , pues sigo perdida . solo te dire que eres nuestro orgullo

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